Mis pecados académicos

Un compañero en la carrera me echó la indirecta de que seguir estudiandoera eludir responsabilidades. Cada vez lo creo más. Quizá el tenga razón. Quizá el tiempo que ha pasado y que no puedo titularme es solamente para demostrar eso. Varias cosas me han afectado en este peregrinar como estudiante de doctorado. Una de ellas es el no dominar muchas técnicas de laboratorio experimental wet-lab para poder publicar y poder de una maldita vez por todas titularme. Como mis técnicas son poco conocidas por los expermentalistas, eso ocsionó el abandono por parte de mi tutor con el que empecé el doctorado. Murió el, signo de que la vida sigue, pero para mi no, para mí está como detenida, no y no y no me titulo. (Mejor no lo declaro así). Mientras otros sí se titularon yo no. Ahora que se acerca el aniversario de su muerte, me pregunto si de verdad tengo ganas de ir. ¿Ir? para decirle que gracias por todo su apoyo (irónicamente). Que cuando murió mi proyecto quedó más trunco aún. Si de todos modos ya a última fecha con su enfermedd no me había podido apoyar. Y él dejó mi artículo en manos de una investigadora que a dos años y medio de que está como autor de correspondencia del artículo que necesito para titularme no lo ha terminado. Ya no sé, ya no sé si estoy sufriendo por la carga de mis omisiones, o por la de los otros imvestigadores, o si cargo con maldiciones por mis antepasados o qué. A veces siento que yo soy simplemente en donde recaen los errrores de todos los demás. Necesitaba desahogarme.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quiero dar una voz al silencio

Hasta cuándo o de qué se trata?