Asperger, un trastorno de la ecología social

Siempre me pregunté cosas como, ¿por qué unas personas cultivan la comida y yo nada más la como?. En esto, no me daba cuenta que era un niño, y que estaba siendo mantenido por mis papás. Pero la verdad es que dentro de mí se escondía un trastorno que mientras más crecía se hacía más evidente: yo no me sentía parte de la sociedad, sino que me sentía víctima de ella, pero una víctima pasiva, me sentía gobernado por ella. ¿Trabajar?, ¿para qué, para comer?. No, ya le pediría dinero a mi mamá argumentando ser discapacitado y no poder trabajar. Siempre me sentía al margen de la sociedad. Y varias preguntas iban al son de eso. Por ejemplo, si preguntaba que si cómo un impresor puede hacer logotipos de una marca comercial, en verdad lo que quería saber es si yo podría hacer logotipos de esa marca comercial, o sea, si yo podía ser una parte válida de la sociedad. Esa sensación de no ser parte de la sociedad me llevó a sentirme sin objetivos, y eso a la depresión, por que quien  vive sin metas se aburre y se deprime.
Es difícil entrar en esta sociedad, más cuando te han rechazado muchas veces. Por ejemplo, cuando entré a la escuela, quería hablar con mis compañeros, pero el silencio me ganaba, y veía cómo a pesar de que sí quería hablar con ellos, ellos iban hablando con otros y me iban haciendo de lado, otra vez el rechazo, el sentirme no necesario. Sin embargo, he aprendido que uno deba hacerse necesario para los demás, buscándolos, así las actitudes de ellos hacia uno van cambiando. Y sobre todo, que situaciones que parecen fijadas por el paso de los años, se pueden solucionar cuando uno analiza por qué las cosas tomaron ese camino, los procesos y emociones encontradas que hubo (en ese caso las ganas de aislarme de la gente y el dolor de que me ignoren, aunque parezcan contradictorias esas dos cosas). Así uno va desenmarañando ese enredo que se hizo. Y una vez cambiado eso, a comenzar de nuevo. Sí, a comenzar de nuevo. a volver a intentar las relaciones sociales donde fallaron.
Hablando del análisis de personalidad, tampoco hay que atascarse en el análisis. Por que hay lugares donde hacen ver que lo primero es la salud mental, pero que para esa salud hay que estar una parte considerable del día en sus sesiones de desahogo, pero no ven que esa salud mental se ve mermada por las deficiencias sociales, las cuales el estar amensado en una asociación no ayuda para nada a resolver. El bienestar es una cuestión holística, que sí es cierto que afectan los traumas, pero llega el momento en que el constante desahogo se convierte en creación de nuevos traumas, y se hace acostumbrarse a ponerse ansioso por todo. Y lo peor que puede hacer uno es estar en lugares donde en vez de libertad para volar te dén chantajes y presiones, que eso es lo menos que necesita un Asperger, pero algunos en esos sitios son tan estúpidos que no saben que a un Asperger se le necesita alentar, no estorbar.

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